El muerto al horno y el vivo al porno

Nadie me lo ha pedido pero hoy vengo a salvar el mundo, de nuevo. Ésta es una de esas entradas que quitan el sueño, el hambre y la virginidad. Un texto que cambiará nuestra forma de lidiar con la muerte. Una defensa de la incineración como forma definitiva de deshacernos de los fiambres.

Incinerar a los muertos tiene una serie innumerable de beneficios. Por este motivo, he decidido traeros una lista no-numerada con algunas de estas ventajas:

– El primer beneficio de pegarle fuego a los cadáveres es evidente. El problema del espacio. Somos muchos y morimos frecuentemente. Si seguimos enterrando a la gente que estira la pata, nos veremos obligados a construir cementerios en Marte.

– ¡Segunda ventaja! Incinerar a un ser querido nos brinda una maravillosa oportunidad para viajar. “Mi padre siempre dijo que esparciéramos sus cenizas en Nueva Zelanda, en los escenarios en los que se rodó The Lord of the Rings

– Tercera: la muerte deja de ser algo “frío”.

– He dejado la mayor ventaja para el final. La incineración evita que se produzca un apocalipsis zombie de “tipo 0”, en el que los muertos se levantan de sus tumbas y empiezan a comer vivos como si no hubiera mañana. Sí, ya sé que de todos los tipos de apocalipsis zombie, éste es el menos probable. ¿Pero para qué correr riesgos? Incinerando los cuerpos eliminamos totalmente la posibilidad de que ocurra.

Sé lo que estás pensando ahora mismo: “¿Por qué no hemos dejado de enterrar a la gente todavía?”. La respuesta es simple: floristerías. El lobby de las floristerías lleva años luchando contra el sentido común y presionando al gobierno para que mantenga el tema fuera de la agenda pública. La codicia de estos “profesionales de las flores” puede llevar a la extinción de la especie humana y nadie ha hecho nada para evitarlo, hasta hoy.

Están intentando matarme

jeringuilla-conspiracion-muerte“Dijiste que no hablarías de conspiraciones hasta 2015” Lo sé, lo sé… pero no puedo arriesgarme a no contar lo que he descubierto hoy. Esta podría ser la última entrada del blog. Si la semana que viene no sabéis nada de mí, quiere decir que he muerto. Negad toda conexión conmigo o con este blog. No quiero que nadie muera por mi culpa.

Mi última esperanza reside en contar lo que sé hasta ahora y esperar que los conspiradores reculen debido a las sospechas que podría levantar mi muerte después de esta publicación.

Hace unas semanas fui al médico por una tontería y me mandó una analítica. Hasta aquí bien. Hoy me han dado los resultados. Todo correcto, es más, perfecto. ¿Perfecto? Estamos hablando de una persona cuya dieta consiste en altas dosis de café, chocolate y arroz. No como apenas verduras, legumbres y todas esas mierdas “sanas”. Tampoco pescado. No hago deporte. No me da el sol porque vivo encerrado en una cueva y paso catorce horas al día delante del ordenador. ¿Cómo puede estar todo bien?

Un “te falta un poco de hierro” o “te sobra un poco de azúcar” me habría parecido normal, pero el médico me ha dicho: “está todo perfecto, no te falta ni te sobra nada”. Obviamente estaba mintiendo. No sé si me han envenenado o simplemente están esperando a que me dé un ataque al corazón, pero está claro que alguien quiere que muera.

El gran problema es descubrir quién está intentando acabar con mi vida. ¿El Gobierno Suizo? ¿La industria farmacéutica? ¿Los padres? ¿Católicos extremistas? He destapado tantas mentiras que medio mundo y parte del otro se beneficiaría de mi muerte. Lo único que sé seguro ahora mismo es que desde hace unos días estoy recibiendo visitas al blog desde Moscú, por lo que podemos deducir que el colectivo que intenta asesinarme opera desde Rusia o que han contratado a asesinos rusos para hacer el trabajo.

Queridos lectores, *pausa dramática* hasta siempre.

Comer pescado es sano

¡UNA PUTA MIERDA! ¿Cómo coño va a ser sano un alimento que hace que te juegues la vida cada vez que lo ingieres? Comer pescado es como jugar a la ruleta rusa, pero sin la diversión. De todos los alimentos asquerosos que intentan colarnos como sanos, el pescado es el peor. ¿Por qué? ESPINAS.

La espina es una especie de hueso ninja cuyo único objetivo en la vida es el de acabar con todo aquel que quiera comer un trozo de pescado. Es paciente, invisible, letal…

El primer indicio que notarás ante tu más que probable muerte por asfixia es que la persona que te ofrece el plato de pescado afirmará lo siguiente: “Tranquilo, este no tiene espinas”. NUNCA. No os fieis nunca de estas palabras. Yo he sufrido esta traición ruin y macabra en múltiples ocasiones. Ahora ya sé que debo desconfiar de todo el mundo y que, en caso de no poder evitar comer pescado, tengo que examinar cada bocado como el que explora un campo de minas.

“Hay más gente que muere por X que por las espinas Rasta, eres un exagerado” me dirá algún insensato. Lo que esa persona espabilada no tiene en cuenta es que el estrés y los nervios que vives mientras comes pescado reducen tu esperanza de vida drásticamente. Un estudio afirma que por cada plato de pescado que ingieres, pierdes un año de vida a causa de la ansiedad que genera. SCIENCE BITCH!

Por último, quisiera abordar un tema que me preocupa considerablemente. Cuando nos dicen que comer pescado es sano, ¿Por qué se excluyen las gambas, el pulpo, la sepia, los calamares y los chipirones? ¿Qué clase de broma cruel nos están gastando? ¿Qué le hemos hecho al mar (además de llenarlo de mierda) para que se vengue de nosotros de esta manera? ¿Por qué me gusta tanto encadenar una pregunta detrás de otra y no contestar ninguna?

La gente quiere morir

Ayer estaba aparcando mi sucio coche cuando, de repente, un grupo salvaje de personas suicidas decidió que su meta en la vida a partir de ese preciso instante sería pasar por el espacio que quedaba entre mi vehículo y el de delante antes de que se cerrara. Sí, yo estaba avanzando y ellos pensaron que era buena idea cruzar, pese a que sólo había dos palmos entre los dos coches.

Por un momento pensé que la calle se estaba llenando de lava y que la única salida de aquel infierno eran esos dos palmos… pero no, no había lava. Es más, de todos los coches que había en la calle, el mío era el único que estaba en movimiento. Podrían haber elegido cualquiera de los 100.000 espacios libres que tenían para cruzar, pero eligieron la única posibilidad en la que podían perder las piernas.

No sé si la necesidad de emoción y adrenalina fue lo que les empujó a decantarse por esa fantástica opción. A lo mejor todos deseaban morir ese día y yo lo impedí pisando el freno, salvándoles la vida y dándoles una segunda oportunidad para tratar de alcanzar la felicidad y la máxima realización personal. También puede ser que me cruzara con un grupo de hijos de puta.

Propósitos

 

Hola, son las 3 de la mañana, estoy escuchando Personal Jesus de Marilyn Manson y como no puedo dormir he decidido que ponerme a escribir sería una buena idea. Normalmente Anabel se lee mis entradas antes de que las publique, pero no pienso despertarla y quedarme sin novia por ser un retrasado mental. Esto quiere decir que es bastante probable que se me cuele más de una falta, podéis insultarme hasta que me dé cuenta y lo cambie si os hace ilusión.

Esta tarde mi amigo y excompañero de piso Álex Hurtado me ha hecho esta pregunta: “¿Qué hago yo ahora con mi vida?”

En ese momento no le he dado muchas vueltas y simplemente le he contestado que era una buena pregunta. Más tarde, he ido al monólogo de Loulogio en el Teatro Principal. Hora y media llorando de la risa. Llego a casa. Ceno. Hablo con Anabel. Juego a The Binding of Isaac. Veo tres episodios de South Park y doy vueltas en la cama durante una hora. Ahora está sonando This is Fucking Awesome en mis auriculares.

“Vaya qué vida más interesante tienes Rasta, ¿Por qué no escribes una redacción de 5000 palabras explicándonos cómo te sacas los mocos y haces pelotillas?” Son las tres y cuarto, give me a break.

Como estaba diciendo, cansado de hacer la croqueta en mi cama me he levantado y en un arrebato de optimismo he escrito una lista de cosas que quiero hacer antes de morir a los 77 años por una sobredosis de azúcar. La lista original es la de la foto, pero os la he transcrito porque mi letra es una puta mierda. Suena Begging For Mercy de Bullet For My Valentine.

Antes de morir quisiera:

·Ser un pez, para pegar mi nariz en tu pecera.

·Escribir un libro.

·Hacer otro juego.

·Rodar un largo titulado “Tu Puta Madre”.

·Crear un “manga-anime” de Super Patata Frita.

·Dominar el mundo.

·Exterminar la purpurina.

·Pasar un año entero en pijama.

·Ir a Japón.

·Atreverme a hacer un monólogo.

·Plantar un bonsái.

·Pintar un cuadro.

·Grabar un videoclip.

·Aprender a tocar la guitarra. Con “tocar” me refiero a saber hacer que suenen canciones, no a “tocar” física o sexualmente.

Disparity By Design de Rise Against. Bueno, pues esto es todo lo que he escrito en mi locura momentánea… espero poder hacer las cosas realmente importantes de la lista como dominar el mundo y plantar un bonsái. De todas formas, si me muero mañana por combustión espontánea, me gustaría que alguien se encargara de hacer SPF por mí. Igual es mucho pedir, pero si alguien se animara sólo tiene que rebuscar por mis cajones y encontrará un montón de papelillos con notas y dibujos.

Son las cuatro menos veinte. Me ha costado cuarenta putos minutos escribir esta mierda. Me despido con Tears Don’t Fall.