Evitemos la aniquilación absoluta

bocadillo-en-bocadillo

Hoy vengo a hablaros de un problema que podría conducirnos al mayor apocalipsis cultural desde la creación de Mujeres y Hombres y Viceversa. El uso incorrecto de la palabra “bocadillo”.

Yo no soy filólogo, pero entiendo que “bocadillo” es el resultado de añadirle el sufijo “illo” al sustantivo “bocado”. Deducimos entonces que la palabra se utilizó originalmente para referirse a un “bocado pequeño”, un combinado de alimentos que se puede introducir de forma íntegra en la boca para su ingestión.

Cerca de 4000 metros, cerca de 4000 putos metros es lo que midió el bocadillo más largo del mundo la última vez que se batió el récord Guinness. ¿Dónde está el límite? ¿Cómo coño se mete uno cuatro kilómetros de pan en la boca? Los bocadillos deberían poder comerse de un bocado, si no… ¿Para qué mierdas inventamos palabras? Si vamos a llamar bocadillo a cualquier cosa, sin importar el tamaño que tenga, yo ya no sé qué sentido tiene la vida.

Queridos hispanoparlantes, nos estamos cargando nuestro idioma con sinsentidos como éste. Estamos a un paso de poner el miembro de Nacho Vidal entre dos trozos de pan y seguir llamándolo bocadillo.

El término catalán “Entrepà”, por ejemplo, tiene muchísimo más sentido. Admite todo tipo de combinaciones y de tamaños. Da igual que esté relleno de pepinillos, patatas fritas o elefantes, sigue siendo algo entre dos trozos de pan. ‘En español tenemos “emparedado”’ dirá algún listo. EmPAREDado. La cosa está mal pero yo veo a gente comiendo ladrillos untados en cemento.

Ha llegado el momento de empezar a cuidar nuestra lengua y parar esta locura semántica antes de que nos lleve a la aniquilación absoluta. Juntos podemos conseguirlo, juntos, un día entre dos, parece mucho más que un día, juntos, amor para dos, amor en buena compañía.

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Propósitos

 

Hola, son las 3 de la mañana, estoy escuchando Personal Jesus de Marilyn Manson y como no puedo dormir he decidido que ponerme a escribir sería una buena idea. Normalmente Anabel se lee mis entradas antes de que las publique, pero no pienso despertarla y quedarme sin novia por ser un retrasado mental. Esto quiere decir que es bastante probable que se me cuele más de una falta, podéis insultarme hasta que me dé cuenta y lo cambie si os hace ilusión.

Esta tarde mi amigo y excompañero de piso Álex Hurtado me ha hecho esta pregunta: “¿Qué hago yo ahora con mi vida?”

En ese momento no le he dado muchas vueltas y simplemente le he contestado que era una buena pregunta. Más tarde, he ido al monólogo de Loulogio en el Teatro Principal. Hora y media llorando de la risa. Llego a casa. Ceno. Hablo con Anabel. Juego a The Binding of Isaac. Veo tres episodios de South Park y doy vueltas en la cama durante una hora. Ahora está sonando This is Fucking Awesome en mis auriculares.

“Vaya qué vida más interesante tienes Rasta, ¿Por qué no escribes una redacción de 5000 palabras explicándonos cómo te sacas los mocos y haces pelotillas?” Son las tres y cuarto, give me a break.

Como estaba diciendo, cansado de hacer la croqueta en mi cama me he levantado y en un arrebato de optimismo he escrito una lista de cosas que quiero hacer antes de morir a los 77 años por una sobredosis de azúcar. La lista original es la de la foto, pero os la he transcrito porque mi letra es una puta mierda. Suena Begging For Mercy de Bullet For My Valentine.

Antes de morir quisiera:

·Ser un pez, para pegar mi nariz en tu pecera.

·Escribir un libro.

·Hacer otro juego.

·Rodar un largo titulado “Tu Puta Madre”.

·Crear un “manga-anime” de Super Patata Frita.

·Dominar el mundo.

·Exterminar la purpurina.

·Pasar un año entero en pijama.

·Ir a Japón.

·Atreverme a hacer un monólogo.

·Plantar un bonsái.

·Pintar un cuadro.

·Grabar un videoclip.

·Aprender a tocar la guitarra. Con “tocar” me refiero a saber hacer que suenen canciones, no a “tocar” física o sexualmente.

Disparity By Design de Rise Against. Bueno, pues esto es todo lo que he escrito en mi locura momentánea… espero poder hacer las cosas realmente importantes de la lista como dominar el mundo y plantar un bonsái. De todas formas, si me muero mañana por combustión espontánea, me gustaría que alguien se encargara de hacer SPF por mí. Igual es mucho pedir, pero si alguien se animara sólo tiene que rebuscar por mis cajones y encontrará un montón de papelillos con notas y dibujos.

Son las cuatro menos veinte. Me ha costado cuarenta putos minutos escribir esta mierda. Me despido con Tears Don’t Fall.

So it begins…

blog
Patatas fritas. Elegir las primeras palabras con las que empezar un blog siempre es difícil, por esta razón he decidido utilizar las primeras que me han salido de la “patata”.
A continuación procederé a escribir una lista de propósitos que me planteo en el momento inicial de esta mierda. ¿Por qué una lista? Porque las listas molan. Las listas son siempre la mejor opción. A no ser que tu intención sea echar un polvete rápido sin complicaciones, en ese caso habría que decantarse por una tonta. Por lo menos eso se aprende de Barney Stinson. ¿Pero qué sabré yo de esas cosas? Llevo casi siete años saliendo con la misma persona y la considero bastante lista. ¿Por qué decimos “salir con alguien” y no “entrar con alguien” o “entrar EN alguien”? Preguntadle a algún filólogo, a ellos les ponen estas cosas.
Y ahora sí, sin más dilatación anal, la lista.

Este blog es:

pantapájaros.

Una forma de avergonzar a mi yo del futuro. Hace poco releí las entradas de una cosa que algunos recordaréis llamada “Fotolog” y sentí tanta vergüenza como nostalgia. Quiero revivir esa experiencia en el futuro.

1. Un ejercicio de constancia. Últimamente me he puesto a aprender HTML, CSS, animación, diseño y otras muchas mierdas. El problema es que en cuanto sé un poco de una de ellas me paso a otra. Necesito “entrenar” para ser un poco más constante en todo lo que hago. La idea es escribir como mínimo una entrada a la semana. *se ríe de sí mismo*

+ Un sitio en el que hablaré de lo que me salga de las pelotillas. Intentaré no hablar sólo de series, películas y videojuegos. Me he dado cuenta de que sólo hablo de eso con la gente y no quiero que temas importantes como el cultivo de la alcachofa o la zoofilia queden en el olvido.


Fin de la lista.

Toda esta entrada podría resumirse en “Hola, he hecho un blog en el que voy a hablar de mis mierdas”, pero no podía publicar únicamente esa frase por dos razones:

Primera. Si hubiera hecho una entrada corta la barra gris del final de la pantalla se vería rara porque creo que no lo he acabado de programar bien. Esto es un secreto, no se lo contéis a nadie.
Segunda. Decir que voy a hablar de “mis mierdas” podría atraer a un público interesado en la coprofilia y no me gustaría decepcionarlos.
Y después de esta segunda lista gratuita me despido. “Despido” en plan adiós, no me puedo despedir de otra forma porque estoy en paro.