Dos

dos

Hoy es 14 de mayo. Hace dos años desde que publiqué la primera entrada en este blog y ya van 110.  Algunas han sido mierdas para salir del paso, lo sé. Pero la cuestión es que he publicado, por lo menos, una cada semana y he cumplido con el objetivo que me marqué. Esto era un ejercicio de constancia y constante he sido.

En estos últimos meses el blog se ha convertido en una carga. Por alguna razón el insomnio ha dejado de ser productivo y se ha convertido en insomnio sin más. No sé sobre qué escribir y no tengo demasiadas ganas de hacerlo. ¿Voy a abandonar el blog por completo? No, de momento no. Lo que vengo a decir hoy es que, cumplido el ejercicio de constancia, voy a dejar de publicar todas las semanas. Publicaré cuando realmente tenga algo que escribir.

Esto es algo que estaba previsto desde hace tiempo. Pensaba dejar de publicar semanalmente en el momento en el que empezara a subir páginas de Super Patata Frita. Pero, como ya os dije, SPF tiene que esperar un poco más. Estad atentos porque cuando acabe el verano debería haber novedades.

Sin más dilatación vaginal, me despido hasta la próxima. ¿Será la semana que viene? ¿Será dentro de un mes? Al pan, pan. Y al vino, fuet. Fuetbol. Bolivia. Macarrones.

¿Hace frío?

¿Es necesario enviar a periodistas a la montaña para informar de que ha nevado? ¿Tan poca credibilidad les queda a las cadenas de televisión que se ven obligadas a hacerlo? ¿No nos bastaría con un “oye, que hace frío”? ¿Son noticia los fenómenos meteorológicos que suceden regularmente? ¿Tanta audiencia dan las conexiones en directo con las pistas de esquí? ¿No va siendo hora de que paremos esto?

Muerte al Ticket Regalo

muerte-ticket-regalo

Mucho se habla de Los Reyes Magos y de sus disfraces, pero la verdadera tradición navideña empieza justo después de las fiestas: La devolución y el cambio de regalos.

Acertar con un regalo es complicado, hay que conocer bien a la persona y tener gusto y dinero para hacerlo. Si a eso le añadimos la cantidad de fechas en las que por convención social “estamos obligados” a comprar algo, las probabilidades de regalar algo necesario o deseado son bastante bajas. Por este motivo, ofrecer la posibilidad de devolver el regalo me parece fundamental.

A lo largo de los años, he ido devolviendo productos sin ningún problema. Me compré la PS3 con el dinero acumulado tras años de devoluciones. Y eso estaba bien. Eso molaba. Pero los dioses del comercio se enfadaron y decidieron que algo tenía que cambiar e inventaron el ticket regalo. Y así, con un estruendoso aplauso por parte de los consumidores, comenzó la destrucción del sistema de equilibrio que nos hacía felices.

El ticket regalo conduce, inevitablemente, a la destrucción de la humanidad. La posibilidad de incluir un papelito junto con el regalo que permite cambiarlo sin que la otra persona vea cuánto ha costado nos ha abocado a la dejadez. ¿Para qué molestarse en pensar bien qué regalar si vamos a meter el ticket regalo de todas formas? Ya irá y se cogerá algo que le guste. Total… total… total…

¡Basta! Para empezar, tarde o temprano la otra persona sabrá cuánto te has gastado, sólo se lo estás poniendo más difícil para elegir por qué cambiarlo. Luego está la cuestión de la devolución. Las tiendas no devuelven el dinero con el ticket regalo. Estás obligado a cambiar el producto. Y en ese momento es cuando necesitas un algoritmo para saber qué mierdas comprar para no perder dinero. Tienes que encontrar algo que te guste en esa tienda y que valga lo mismo que el regalo original. Normalmente, quien sale ganando en estos casos es el comerciante, ya que intentamos no tirar dinero y acabamos gastándonos más.

Os lo pido por favor, no hagáis tickets regalo. No se lo pongáis a la gente más difícil de lo que debería ser. Dad el ticket de compra normal, dejad que la gente pueda deshacerse del trasto que le habéis comprado y aproveche ese dinero en algo que realmente quieran. Si consideráis que no acertar con un regalo es malo, ¿cómo de malo es no acertar ni tan siquiera con la tienda? Dando el ticket normal evitaréis que la persona se vea obligada a acabar con algo que no quiere. Dando el ticket normal evitaréis que os odien. Dando el ticket normal evitaréis la aniquilación de nuestra especie. Muerte al ticket regalo.

Caca

señal de mierda

Normalmente evito pisar la calle siempre que puedo. La cueva es mi hábitat natural, lejos del Sol y de las avalanchas de gente. Por causas de fuerza centrífuga, estas últimas semanas me he visto obligado a rondar por el mundo exterior mucho más de lo que considero aceptable. Y me he dado cuenta de una cosa: el odio que siento hacia las personas que pasean a su perro y no recogen sus mierdas es infinito.

¿Qué clase de infrahumano va dejando minas de excremento por la calle? Dudo que alguien que es incapaz de mantener su barrio limpio sea lo suficientemente responsable como para cuidar de un animal. Necesitamos empezar a exigir licencias. Si la gente necesita pasar unas pruebas para poder conducir, ¿por qué no también para poder tener a un animal a su cargo? Niños incluidos.

Un perro es básicamente una fábrica de mierda. Pelo, orín, excrementos… cuidar a “nuestro mejor amigo” se traduce en horas y horas de limpieza. Horas de limpieza para la persona que decide hacerse cargo del animal, no para el resto de seres humanos. Esto es algo que mucha pseudogente parece no entender. Si quieres convivir con un animal, eres responsable de su mierda. Sencillo.

Estos seres tienen que empezar a entender que un perro no se “tiene”, un perro se cuida. Desde el momento en el que decides adoptarlo se convierte en un miembro más de tu hogar y de ti depende su educación, su higiene y su bienestar. Si no estás preparado para ocuparte de todas las necesidades del animal, cómprate un peluche.

Es muy triste que tengan que existir leyes que multen a la gente por no mantener los espacios comunes en condiciones. Es muy triste ver las calles plagadas de mierdas, colillas y chicles pegados. Es muy triste que haya tres tristes tigres comiendo trigo en un trigal.

Nuevo nombre, misma mierda

Mierda con ojos

El tiempo vuela. Los años pasan. La vida da muchas vueltas. Los pájaros cantan y las colinas colorean. Los ríos fluyen y las gentes van y vienen. Las cosas, las mierdas, los nombres.

Hace un par de días cambié el nombre del blog, el de mi cuenta de Twitter, el de Facebook, el del canal de Youtube y el de prácticamente todo. Prometí que lo explicaría todo hoy. Mentí. No me apetece dar una explicación detallada de los motivos que me han llevado a dejar de lado un mote que me ha acompañado durante tantos años y a adoptar un nuevo nombre.

Sé que para muchos será raro ver que he utilizado “Pau” como nombre propio. Siempre me he presentado como “Pablo”, pero para la mitad de mi familia, he sido “Pau” desde que nací. Así que ya estoy acostumbrado a que se dirijan a mí de esa forma. ¡OJO! Esto no quiere decir que tengáis que llamarme “Pau” todos, podéis seguir llamándome “Pablo”, “Rasta”, “Emperador Mundial” o como os salga de la patata.

Mirad el lado positivo. Algún día conseguiré que se acaben las guerras y reinaré yo, Pau (“paz” en catalán, es muy feo esto de tener que explicar las bromas eh… no os acostumbréis).

Cosas #3: pepinillo pendiente

Pepinillo con clase

¡Hola! ¿Qué tal lleváis la “ola de calor”? ¿Sudando? ¿Nordcorro? Por cierto, antes lo llamábamos “verano”. Ésta será una de esas entradas en las que os hablo de mierdas así en general, que últimamente entre recomendaciones de películas y capítulos de Un Cuento de Navidad no he podido comentaros cosillas.

Algún lector se estará preguntando ahora mismo a qué viene el pepinillo. Hace casi nueve meses os pedí que me propusierais mierdas para dibujar y, entre unas cosas y otras, nunca llegué a convertir vuestras propuestas en obras de arte. Bien, pues aquí tenéis el resultado de la sugerencia que me hizo @pepinilloverde. Las próximas llegarán en algún momento entre hoy y el 14 de julio de 2041.

Si queréis proponerme más cosas, adelante. Eso sí, no esperéis tenerlas a corto plazo porque me espera un verano de 3D Max a cascoporro. Recemos a los dioses de la informática para que mi ordenador sobreviva. Ya os iré enseñando los proyectos si me salen decentes. OH OH OH si queréis, puedo retransmitir en directo cómo intento modelar cosas, tiene que ser apasionante verme mover vértices durante horas.

Como la entrada es un poco corta os dejo una canción para compensar. Bona nit.