Dios es hipster

Y una vez más es un ateo el que acaba hablando de teología… pero no os preocupéis, yo no vengo a deciros que no creáis en el Señor Todopoderoso que reina los cielos. El único objetivo que persigue esta entrada es el de garantizar que todo creyente consiga su ticket para acceder al paraíso que, en teoría, le espera al morir.

Católica, protestante, musulmana, judía… todas las religiones que tienen un dios como creador de todo condenarán a sus seguidores al infierno. Y ésta es la razón: Dios es hipster. Dios lo creó todo. TODO. Dios escuchó ese grupo de música que te gusta antes de que existiera, vio cine iraní antes de que se inventara el cine y de que se fundara Irán. Dios jugó a Minecraft antes de que fuera mainstream.

Teniendo en cuenta el nivel de “hipsteria” que calza el gobernador celestial, está claro que cualquier religión mayoritaria está condenada al fracaso. Dios nunca dejaría entrar en su club privado a millones de personas que han seguido cultos mainstream. Que no cunda el pánico. Sé que ahora estás pensando: “¡OH DIOS VOY A IR AL INFIERNO! ¿PARA QUÉ COÑO HE IDO A MISA CADA DOMINGO?” Tranquilo/a, si sobrevives lo suficiente como para acabar de leer esta entrada puede ser que todavía tengas una posibilidad de entrar en el cielo.

La única solución a tu problema consiste en crear tu propia religión. Sí, tu religión. Sólo para ti. ¿Ya la tienes? Vale, pues ahora no le digas a nadie en qué consiste. No construyas edificios para impartirla. No pronuncies su nombre. No hables de ella hasta que mueras, es la única forma de ganarte el favor divino. Como tu religión sólo la conoceréis tú y Dios (Él lo sabe todo), no será demasiado mainstream y podrás entrar en el cielo.

Te diría que no es necesario que me des las gracias por librarte del infierno, pero sé que el mérito se lo va a llevar el de arriba de todas formas.

Jesus fucking Christ

Durante años he negado la existencia de Jesucristo, para mí no era más que otra mentira de entre las muchas que se me contaron cuando era niño, como Papá Noel, el Ratoncito Pérez o Leticia Sabater. Recientemente me he dado cuenta de que todo este tiempo he estado equivocado. He visto la luz. Y no hablo de Luz Casal, es una luz metafórica, una luz que está más allá de Forocoches.
La verdad es que Jesús no es un personaje de ficción. Bueno, sí que es un personaje de ficción en South Park y Family Guy pero lo que vengo a decir es que el hombre sí existió hace unos cuantos años. El llamado “hijo de Dios” fue uno de los primeros y mejores magos de la historia. Cuando digo “mago” no hablo de uno tipo Gandalf o Dumbledore sino algo más del estilo de Juan Tamariz o Jorge Blass. For those of you who speak English: what I’m saying is that Jesus was a magician, not a wizard.
Probablemente (estoy pidiendo demasiado, se me olvidaba que ya habíamos terminado…) la pasión de Jesús por el espectáculo y el ilusionismo tenga un carácter genético. Hay razones suficientes para afirmar que el padre biológico de Jesús fue un hipnotizador que viajaba por el mundo para hacer pequeños espectáculos y mantener relaciones sexuales con sus “groupies”. Sólo la hipnosis puede explicar la credulidad del pobre José con toda la mierda del espíritu santo.
No nos olvidemos tampoco de que, justo después de nacer, Jesús recibió la visita de LOS TRES REYES MAGOS, señal de que el niño estaba destinado a convertirse en uno de los grandes ilusionistas de la historia.
Y ahora, para ilustrar esta teoría, hagamos un repaso en forma de lista de algunos de los “milagros” que se le atribuyen al mago Jesucristo:

• Caminar por el agua. Para qué escribir si puedo poner un vídeo.

• Transfiguración de Jesús. Este “milagro” demuestra que Jesús tenía un gran conocimiento en efectos especiales y maquillaje, pues cuenta cómo el hombre cambió de cara en un instante.

• Convertir el agua en vino. Los que habéis visto Now You See Me sabréis que esto no tiene demasiada dificultad.

• Multiplicación de los panes y los peces. Cuando se habla de multiplicación de peces no puedo evitar pensar en Jesús riéndose solo en su casa con una pecera llena de pececillos de colores. El tema es que los magos siempre han hecho aparecer y desaparecer animales por todos lados. Que si ahora saco un conejo de la chistera (se deberían sacar chistes de una chistera y no conejos, pero eso daría para otra entrada), que si luego hago desaparecer una paloma introduciéndomela en el ano… Seguramente Jesús se introdujo un puñado de barras de pan y de pescados para un espectáculo en un pueblo y más tarde los hizo aparecer en la fiesta de un amigo para quedar como el puto amo.

• Curaciones y otras mierdas. Esto ni siquiera lo considero truco de magia porque lo único que hizo el “hijo de Dios” fue encontrar a unas cuantas personas que estaban intentando estafar a las aseguradoras de la época. “Levántate, toma tu lecho, y vete a tu casa” no es más que un “Anda, levanta y tira pa’ casa que tú lo que tienes es mucho cuento”.

• Resurrección. Este es el gran truco con el que Jesús se despidió del mundo del espectáculo. Acabo de escribir “culo”. Con el tiempo la gente fue perdiendo interés en “milagros” menores como los comentados arriba, cosa que forzó a Cristo a recurrir al morbo y a la sangre para mantener la audiencia por encima del 20% de share. Esto culminó en su obra final, haciendo ver que le clavaban a una cruz y que moría desangrado para más tarde “resucitar” de forma milagrosa. En este truco utiliza también un elemento básico del ilusionismo: el escapismo. Ismo. Ismo. No sólo vuelve de entre los muertos sino que consigue salir de su tumba sin mover una roca enorme.

La conclusión a la que llegamos es que Jesucristo fue un pionero en la práctica de las artes escénicas, un maestro de la magia y del ilusionismo. Sus trucos fueron documentados por su club de fans oficial y pasaron a la historia como “milagros”. Alcachofa.