Inspiración, plagio u homenaje

SPF bocetos

A medida que voy profundizando en la historia principal de Super Patata Frita, me voy dando cuenta en la cantidad de similitudes que tiene la trama con algunas de las series que consumo habitualmente. Y eso me preocupa. Ya nos hablaron durante la carrera de que todas las historias han sido contadas y que sólo cambiamos la forma de hacerlo. También nos comentaron cómo, ante esto, teníamos dos opciones:

1- Dejar de contar historias.

2- Repetir las mismas historias aportando, de alguna manera, nuestra forma de contarlas.

Aun así, no puedo evitar pensar en que algunos puntos fundamentales de la historia son prácticamente copias de One Piece o Adventure Time. Supongo que con la cantidad de series, películas, videojuegos y libros que existen, es difícil hacer algo que no se parezca a otra obra… ¿Pero qué haces cuando te das cuenta de que tu historia repite elementos de otra? ¿Debería quitarlos e intentar sustituirlos? ¿Debería asumir que haga lo que haga no va a ser una historia totalmente original y, por tanto, añadir los elementos que quiera sin pararme a pensar en las similitudes con otras obras?

En el episodio “The Simpsons Already Did It”, los creadores de South Park tratan este tema y llegan a la conclusión de que Los Simpson ya lo han hecho todo. Y es curioso porque si ves The Simpsons te darás cuenta de que prácticamente todos sus episodios son homenajes a otras películas. Cogen tramas famosas y les aplican su particular estilo. Lo llamamos homenaje y lo disfrutamos.

También tenemos el tema de los géneros. Ahí sí que vemos una y otra vez la misma historia repetida sin pudor alguno. Pero en eso consisten los géneros, ¿no? Nos gustan porque sabemos qué nos vamos a encontrar e incluso nos llegamos a enfadar si nos alteran demasiado los elementos comunes. “¿Zombis que corren? ¿Desde cuándo? ¡Los zombis son lentos! ¡Asco de película!”

No sé hasta qué punto mi historia se inspira, plagia u homenajea a otras. No sé si lo que realmente ocurre es que me falta imaginación. Pero una cosa está clara: no voy a optar por la primera opción, no voy a dejar de escribir sólo porque ya esté todo contado. Eso sería muy aburrido. Y lo aburrido aburre. No me gusta aburrirme.

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La Gran Conspiración Farmacéutica

conspiracion-planta-farmaceuticaAntes de empezar quiero deciros que ésta será la última conspiración que desvele este año, que ya me estoy pasando. Para ilustrar el tema voy a añadir una lista con los beneficios que se le atribuyen a la stevia:

– Regula la tensión arterial
– Antioxidante
– Bactericida
– Combate ciertos hongos (los falsos no)
– Diurética
– Efectos beneficiosos en la absorción de grasas y antiácidos
– Facilita la digestión
– Contrarresta la fatiga y la ansiedad
– Mejora la resistencia frente a gripe y resfriado
– Cicatrizante

Resumiendo, la stevia vale absolutamente para todo. Podrían hacer chalecos antibalas de stevia. Seguro que además de proteger de las balas harían que los soldados respiraran mejor y que los enemigos se desorientaran. Bueno, pues aquí viene el secreto: la stevia y otros remedios milagrosos son placebos. Los científicos se reúnen cada cinco años y deciden qué planta poner de moda para que todo el mundo se sienta mejor a través de un engaño colectivo.

El origen de la conspiración está en Alemania. Después de la 2ª Guerra Mundial, se empezó a estudiar la razón por la que la mayoría de alemanes se cabreaba tanto. Con los años descubrieron que la cantidad excesiva de consonantes y la longitud de las palabras de su lengua provocaban dolores de cabeza a sus hablantes y, por tanto, un cabreo masivo. El cerebro humano no está capacitado para soportar un uso continuado de ese tipo de palabras.

Expertos en medicina y en química de todo el mundo se reunieron en la ciudad alemana de Barmen con el objetivo de desarrollar un fármaco que solucionara el problema. Tras muchos experimentos, llegaron a la conclusión de que ninguna droga podía eliminar los síntomas causados por la complejidad del alemán, así que decidieron recurrir al poder de la sugestión del cerebro humano.

De esta forma nació la aspirina. Los médicos acordaron distribuir este placebo de forma masiva para combatir la plaga de mala leche existente en Alemania. La aspirina se extendió por todo el mundo como remedio para el dolor de cabeza y el muscular, el resfriado, la gripe y la fiebre. La conspiración resultó ser un éxito y funcionó a la perfección hasta hace unas décadas. El movimiento “anti-cosas-químicas” comenzó a rechazar productos por considerarlos artificiales y perjudiciales para la salud. Los doctores conspiradores se volvieron a reunir en un consejo de emergencia para determinar qué medidas debían tomar ante esta amenaza.

Finalmente, se decidió que debían lanzar un nuevo placebo, algo “natural”, que pudiera ser aceptado por aquellos que rechazaban los fármacos tradicionales. Salieron a dar un paseo y la primera planta que se encontraron fue Aloe Vera. Los doctores, que eran tan vagos como conspiradores, dijeron: “Pues esta mismo, ¿no?” y empezaron a escribir artículos sobre los beneficios de la planta. Desde ese momento todo empezó a contener Aloe Vera. Incluso se llegó a recomendar la ingestión de la planta tal cual. ¿Habéis probado el Aloe Vera? Es lo puto peor. Es como un pastel de mocos viscosos pero sin el sabor “saladito”. Es agria y desagradable.

Los fármacos y las plantas van cambiando, pero el concepto se mantiene: sacar un producto que lo cura todo para calmar el cabreo alemán y evitar la gestación de una 3ª Guerra Mundial. Sé que muchos estarán pensando ahora que para qué coño destapo una conspiración cuyo único objetivo es el de evitar una guerra. Yo también me lo pregunto. ¿Pero qué queréis que haga? ¿Queréis que os oculte información? Yo no puedo vivir así. Además, el problema tiene otra solución: que todos los alemanes hablen italiano y dejen de meterse mierdas.

Jesus fucking Christ

Durante años he negado la existencia de Jesucristo, para mí no era más que otra mentira de entre las muchas que se me contaron cuando era niño, como Papá Noel, el Ratoncito Pérez o Leticia Sabater. Recientemente me he dado cuenta de que todo este tiempo he estado equivocado. He visto la luz. Y no hablo de Luz Casal, es una luz metafórica, una luz que está más allá de Forocoches.
La verdad es que Jesús no es un personaje de ficción. Bueno, sí que es un personaje de ficción en South Park y Family Guy pero lo que vengo a decir es que el hombre sí existió hace unos cuantos años. El llamado “hijo de Dios” fue uno de los primeros y mejores magos de la historia. Cuando digo “mago” no hablo de uno tipo Gandalf o Dumbledore sino algo más del estilo de Juan Tamariz o Jorge Blass. For those of you who speak English: what I’m saying is that Jesus was a magician, not a wizard.
Probablemente (estoy pidiendo demasiado, se me olvidaba que ya habíamos terminado…) la pasión de Jesús por el espectáculo y el ilusionismo tenga un carácter genético. Hay razones suficientes para afirmar que el padre biológico de Jesús fue un hipnotizador que viajaba por el mundo para hacer pequeños espectáculos y mantener relaciones sexuales con sus “groupies”. Sólo la hipnosis puede explicar la credulidad del pobre José con toda la mierda del espíritu santo.
No nos olvidemos tampoco de que, justo después de nacer, Jesús recibió la visita de LOS TRES REYES MAGOS, señal de que el niño estaba destinado a convertirse en uno de los grandes ilusionistas de la historia.
Y ahora, para ilustrar esta teoría, hagamos un repaso en forma de lista de algunos de los “milagros” que se le atribuyen al mago Jesucristo:

• Caminar por el agua. Para qué escribir si puedo poner un vídeo.

• Transfiguración de Jesús. Este “milagro” demuestra que Jesús tenía un gran conocimiento en efectos especiales y maquillaje, pues cuenta cómo el hombre cambió de cara en un instante.

• Convertir el agua en vino. Los que habéis visto Now You See Me sabréis que esto no tiene demasiada dificultad.

• Multiplicación de los panes y los peces. Cuando se habla de multiplicación de peces no puedo evitar pensar en Jesús riéndose solo en su casa con una pecera llena de pececillos de colores. El tema es que los magos siempre han hecho aparecer y desaparecer animales por todos lados. Que si ahora saco un conejo de la chistera (se deberían sacar chistes de una chistera y no conejos, pero eso daría para otra entrada), que si luego hago desaparecer una paloma introduciéndomela en el ano… Seguramente Jesús se introdujo un puñado de barras de pan y de pescados para un espectáculo en un pueblo y más tarde los hizo aparecer en la fiesta de un amigo para quedar como el puto amo.

• Curaciones y otras mierdas. Esto ni siquiera lo considero truco de magia porque lo único que hizo el “hijo de Dios” fue encontrar a unas cuantas personas que estaban intentando estafar a las aseguradoras de la época. “Levántate, toma tu lecho, y vete a tu casa” no es más que un “Anda, levanta y tira pa’ casa que tú lo que tienes es mucho cuento”.

• Resurrección. Este es el gran truco con el que Jesús se despidió del mundo del espectáculo. Acabo de escribir “culo”. Con el tiempo la gente fue perdiendo interés en “milagros” menores como los comentados arriba, cosa que forzó a Cristo a recurrir al morbo y a la sangre para mantener la audiencia por encima del 20% de share. Esto culminó en su obra final, haciendo ver que le clavaban a una cruz y que moría desangrado para más tarde “resucitar” de forma milagrosa. En este truco utiliza también un elemento básico del ilusionismo: el escapismo. Ismo. Ismo. No sólo vuelve de entre los muertos sino que consigue salir de su tumba sin mover una roca enorme.

La conclusión a la que llegamos es que Jesucristo fue un pionero en la práctica de las artes escénicas, un maestro de la magia y del ilusionismo. Sus trucos fueron documentados por su club de fans oficial y pasaron a la historia como “milagros”. Alcachofa.