Por qué dejé de ver fútbol

Tarjeta Roja Fútbol

¿Por qué dejé de ver fútbol? Siendo honesto, he de reconocer que en un primer momento fue simplemente por falta de tiempo. Una cuestión de prioridades. Preferí dedicar mi tiempo libre a ver series y jugar a los 200 juegos que tenía pendientes antes que seguir viendo partidos. 90 minuti son molto longo. Pero ahora, si hay algo que me aleja del fútbol es el odio. No mi odio hacia el fútbol sino el odio que desprende el mundo del fútbol.

Yo fui socio del Villareal antes que del Castellón. Lo primero que aprendí al entrar en Castalia es que tenía que odiar a mucha gente de golpe. A los del Valencia, por “mig-ouets”. A los del Villareal, por aldeanos. A los del Nàstic, por catalanes. A los del Hércules, porque sí.

La constante búsqueda del conflicto, la confrontación, los insultos gratuitos, la falta de respeto y de deportividad. FALTA DE DEPORTIVIDAD. ¡En un puto deporte!

Sé que no es el fútbol. Sé que es la gente. Pero despegarte del odio sin alejarte del “deporte rey” no es tarea fácil. La prensa “deportiva”, por no llamarla prensa “futbolística” o prensa “del Real Madrid y Barça”, no ayuda a calmar la crispación. El conflicto vende. Declaraciones sacadas de contexto, uso de términos bélicos, sensacionalismo. Es un equivalente a la prensa rosa pero dirigida principalmente a hombres.

Ahora vivo totalmente desconectado del mundo del fútbol. Y no lo echo de menos. No sé quién va primero en la liga. Coño, ni siquiera sé qué equipos están en primera. Hace unos años me parecía extraño que alguien no conociera a las “superestrellas” de los “grandes equipos”. Ahora soy yo quien desconoce nombres, resultados, polémicas, etc.

Esto no es un llamamiento para que todo el mundo deje de ver el fútbol. Yo me alegro de que la gente pueda disfrutar viendo un partido. Pero creo que podría haber competición sin conflicto y rivalidad sin odio. Al fin y al cabo, el deporte debería ser algo saludable, ¿no?

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Cosas #3: pepinillo pendiente

Pepinillo con clase

¡Hola! ¿Qué tal lleváis la “ola de calor”? ¿Sudando? ¿Nordcorro? Por cierto, antes lo llamábamos “verano”. Ésta será una de esas entradas en las que os hablo de mierdas así en general, que últimamente entre recomendaciones de películas y capítulos de Un Cuento de Navidad no he podido comentaros cosillas.

Algún lector se estará preguntando ahora mismo a qué viene el pepinillo. Hace casi nueve meses os pedí que me propusierais mierdas para dibujar y, entre unas cosas y otras, nunca llegué a convertir vuestras propuestas en obras de arte. Bien, pues aquí tenéis el resultado de la sugerencia que me hizo @pepinilloverde. Las próximas llegarán en algún momento entre hoy y el 14 de julio de 2041.

Si queréis proponerme más cosas, adelante. Eso sí, no esperéis tenerlas a corto plazo porque me espera un verano de 3D Max a cascoporro. Recemos a los dioses de la informática para que mi ordenador sobreviva. Ya os iré enseñando los proyectos si me salen decentes. OH OH OH si queréis, puedo retransmitir en directo cómo intento modelar cosas, tiene que ser apasionante verme mover vértices durante horas.

Como la entrada es un poco corta os dejo una canción para compensar. Bona nit.

Shhhhh, auriculares

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Hubo una época dorada en la que con un simple gesto podías evitar cualquier tipo de interacción con las personas que te rodeaban. Una época en la que los símbolos tenían un valor y todo el mundo entendía las normas básicas de convivencia. Parece que aquella época terminó. Se fue. Y yo me pregunto por qué. ¿Por qué? ¿En qué momento empezamos a hablar a las personas que llevan auriculares?

Parece inverosímil, lo sé. Pero es real. Muchas personas lo hacen. En 2015. Yo creía que el acto de ponerse unos auriculares era un símbolo universal, un mensaje claro, directo, que no daba lugar a malentendidos. “Llevo auriculares, no me hables”. Sencillo, ¿Verdad? Pues no. Muchos individuos no comprenden el mensaje o deciden ignorarlo por completo, rompiendo las normas de convivencia y poniendo en peligro la salud mental de los usuarios de auriculares.

¡LLEVO AURICULARES JODER! A no ser que se esté quemando el edificio/tren/avión/carruaje, o que haya empezado el apocalipsis zombie… no me hables. “Pero…” Shhhhhhhhhhhh, no, no, no. Auriculares. Cuando veas a alguien con auriculares piensa si lo que le vas a decir es una cuestión de vida o muerte. Nunca, nunca hagas que alguien se los quite para decirle: “hace frío eh”. Tampoco esperes que alguien te entienda si le hablas mientras los lleva puestos. Piensa un poco, por favor.

Tenemos que hacer algo para cambiar el curso de la historia y recuperar este símbolo universal. Normalmente este blog es pro-destrucción de las convenciones sociales. Anarquía. Transgresión. Pero en este caso haremos una excepción, tenemos que fomentarla para que no caiga en el olvido. ¿Cómo hacerlo? Muy sencillo: cuando lleves auriculares y alguien te hable, sólo tienes que señalarlos con tu dedo índice y, acto seguido, pegarle un puñetazo en la cara a la persona que se ha atrevido a romper nuestra querida tradición. Hasta la semana que viene.

Cosas

musarana-batin-pipa-blog

Titular una entrada con una palabra tan genérica como “cosas” debe ser la peor estrategia de posicionamiento SEO de la historia. Pero todos sabemos que eso no influirá en las millones de visitas que recibe este blog cada día.

Hoy no vengo a hablaros de nada en particular, lo siento, sé que estabais deseando leer una de esas publicaciones que os cambian la vida para siempre… pero tendréis que esperar una semana más. Antes de que acabe el año os revelaré una de las primeras conspiraciones que descubrí, algo que transformó mi visión del mundo.

También me gustaría empezar a recomendar algún juego, serie, película o cómic en próximas entradas. Cuando empecé a escribir el blog dije que lo haría y creo que todavía no he recomendado nada. No quiero perder la credibilidad por una tontería y que luego desconfiéis cuando os hablo de temas importantes.

¡Siguiente cosa! Me gustó mucho dibujar a Ramona Flowers en la anterior entrada, así que he pensado que podría hacer más “fanarts” para ir practicando y no perder mi asombrosa técnica. Molaría que me propusierais mierdas para dibujar. Como siempre, podéis enviármelas a mierdas@rastaasecas.com, por Twitter, Facebook o en los comentarios de cualquier entrada. Si queréis también os puedo dibujar un avatar personalizado, me siento generoso hoy. “El puto Rasta va de dibujante ahora” Algún día conseguiré que me publiquen Súper Patata Frita y entonces todos querréis que os haga avatares y todo tipo de mierdas.

Y hasta aquí las cosas. La semana que viene más.

Los Veganos Tienen Superpoderes

ramona-flowers-blog-rastaasecasHace poco me leí Scott Pilgrim y descubrí, entre otras muchas cosas, que los veganos tienen superpoderes. ¡Pero a qué precio! Tienen una fuerza sobrehumana, unos reflejos increíbles y la capacidad de volar y lanzar rayos por los ojos. Sí, pero no pueden comerse un bocadillo de paté, bacon, huevo frito y queso.

Después de leer el cómic me pregunté a mí mismo cuál sería el superpoder por el que renunciaría a comer una lista de alimentos tan larga que necesitaría 3 blogs para poder publicarla. Me he pasado varios días dándole vueltas al tema y creo que finalmente he llegado a una conclusión que revelaré al final de la entrada. *¡PSEUDOCLIFFHANGER!*

El primer superhéroe en el que pensé fue Lobezno. Siempre me han gustado sus poderes. Pero luego me di cuenta de una cosa: sería inmortal. Viviría eternamente sin poder probar los manjares más exquisitos. Vería a muchas personas comer hamburguesas, jamón, tortilla… también las vería morir, cosa que de alguna manera podría ser reconfortante. Otro factor que me lleva a descartar los poderes de Lobezno es que cuenta con un olfato extremadamente agudo, no sólo tendría que ver a mis amigos degustar mierdas varias sino que también olería lo que están comiendo aunque estuvieran a cientos de metros.

Aunque este blog no se centre exclusivamente en la comida, he escrito sobre la galleta perfecta, el desayuno perfecto, el pescado y los bocadillos. Os comento esto para que os hagáis una idea de la importancia que le doy yo a la comida. Parar el tiempo, leer la mente, teletransportarse… son poderes que molan mucho, sí pero… ¿Renunciar al queso y al chocolate con leche merece la pena?

La conclusión a la que he llegado es la siguiente:
El único poder por el que me haría vegano es la capacidad de sobrevivir sin ningún tipo de alimento o bebida. No sentir nunca ni hambre ni sed. Perder completamente el apetito y poder vivir sin ingerir nada. A priori puede parecer una tontería pero pensadlo un poco. Puestos a no comer lo que nos gusta, mejor no comer nada en absoluto, ¿no? Ahorraría tiempo y dinero y podría ponerme a escribir Súper Patata Frita sin que me entrara hambre.

La Vida de MrNoob

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Hola. Buenos días. ¿Todo bien? ¿Las vacaciones bien? ¿La familia bien? ¿Bien? Pero entonces todo bien, ¿no? Venga pues ya si eso… ya… ¡ale! ¡Hasta luego! Recuerdos a todos, adéu!

No sé a qué ha venido lo de arriba porque yo quería hablar hoy de mi primera serie de tiras cómicas, La Vida de MrNoob. Como ya os comenté hace unas semanas, a principios de este mes empecé a colaborar con la web de iMovilizate, donde escribo sobre series, cine y videojuegos. Otra de mis tareas es la de dibujar tiras cómicas que hagan gracia, o al menos que intenten hacer gracia, porque normalmente sólo me río yo con esas mierdas.

MrNoob aparece cada jueves en la web, así que si os queréis pasar y compadeceros un poco de mí, sois bienvenidos. Esto no quiere decir que haya abandonado el proyecto de Super Patata Frita, no os preocupéis. SPF llegará, no sé cuándo, pero llegará aunque me cueste la vida.