Hacer la cama es innecesario

La cama es el lugar en el que solemos hacer dos de las funciones vitales más importantes: dormir y follar. Yo soy el primero que la respeta, la venera e incluso la idolatra. Pero esto no quiere decir que debamos hacerla todos los días.

Existen acciones que deben ser desempeñadas con regularidad por diversos motivos. Por ejemplo, lavarse los dientes. No hacerlo causa mal aliento a corto plazo y problemas más serios a largo plazo. No nos olvidemos tampoco de la mirada de desprecio del dentista cuando ve que no mantenemos una higiene adecuada. ¡Qué mirada! A veces no sé si me está mirando así por no lavarme los dientes o por asesinar al último unicornio de la tierra.

Como siempre, me he desviado un poco del tema. Lo que quería destacar es que hacer la cama no es una costumbre de vital importancia. En principio, no vas a sufrir consecuencias de ningún tipo si no la haces. Es más, según un estudio que se me acaba de ocurrir, hacer la cama incrementa los dolores de espalda, hombros y brazos en un 200%. No sólo no ganas nada sino que encima estás perdiendo la vida mientras la haces.

El caso de las personas que necesitan una cama bien hecha para poder dormir cómodamente es totalmente distinto. Aquí ya no hablamos de una rutina impuesta por una convención social sino de los gustos y manías de cada uno. Una persona que hace la cama sólo por comodidad puede pasar todo el día con la cama deshecha y hacerla justo antes de irse a dormir. En este caso, por tanto, está justificado.

¡Y llegó la hora de las preguntas! ¿Por qué hacemos la cama? ¿Por qué la mayoría de las personas tiene la sensación de que una habitación está desordenada si la cama está deshecha? ¿En qué momento nos impusimos esta regla absurda?

Yo la considero una rutina aburrida e innecesaria. Una pérdida de tiempo. Los minutos que me ahorro al no hacer la cama puedo dedicarlos a escribir este blog y mejorar significativamente el mundo, ayudando a la comunidad y salvando vidas. ¿Qué habéis hecho vosotros? ¿Dejar un par de sábanas sin arrugas todos los días? Debería daros vergüenza estar perdiendo el tiempo de esa manera. Shame on you!

El futuro de los colchones

colchoncillo

Desde la muerte de Constantino Romero en 2013 ya nadie se preocupa por el mundo del colchón. Ninguna inversión en I+D, ningún avance significativo en este campo. Los grandes eventos tecnológicos se centran en el desarrollo de nuevos teléfonos móviles, tablets, aplicaciones multipantalla, videojuegos y robots. ¿Para cuándo una gran cita tecnológica relacionada con el colchón?

El colchón es lugar más utilizado tanto para dormir como para follar. DORMIR Y FOLLAR. Creo que debemos empezar a darle la importancia que se merece, hemos de respetarlo y venerarlo incluso. ¿Es necesario que Apple lance un “iMattress” para que nos demos cuenta de lo importante que es en nuestro día a día?

Cuando domine el mundo me encargaré personalmente de que se destinen más recursos al desarrollo de tecnologías aplicadas al colchón. De momento, me limitaré a redactar una lista con algunas de las características que debería incorporar el supuesto “iMattress”:

· Sábanas autoajustables para no tener que hacer la cama nunca más.

· Repelente de mosquitos, se acabaron las noches de insomnio por culpa de esos hijos de Satanás.

·  Absorción de flatulencias, adiós a las apestosas sorpresas al levantar un poco la sábana.

· Monitorización de la actividad cerebral, el colchón nos despertará en caso de que estemos sufriendo pesadillas. En un modelo más avanzado el colchón podría estimular el cerebro para que los sueños sean siempre positivos.

· Climatización incorporada, una serie de sensores térmicos determinarán la temperatura ideal de cada parte del colchón para después aplicar frío o calor en función de las necesidades de cada persona. No más pies fríos. No más combates a muerte por el control del edredón.

· Absorción de ruidos, de procedencia externa e interna. No oigas los martillazos del vecino y que él no te oiga hacer cosas que harían vomitar a una cabra.

· Detección de incendios u otras amenazas. Si suprime el ruido y el olor y regula automáticamente la temperatura, está claro que necesitamos que el colchón nos avise en caso de incendio. Queremos colchones que nos mejoren la vida, no que nos la quiten.

Y hasta aquí la lista de algunas de las grandes innovaciones que deberían fabricarse de forma masiva para que todo el mundo tuviera acceso a un sueño tranquilo y placentero. Si te gustan vótame en las próximas elecciones para emperador mundial.